Publicado en 01 de junio de 2016

En marzo de 2016 se cumplió un año de la gratuidad de los museos, medida que buscó eliminar la primera barrera de entrada: el precio y, por lo tanto, democratizar el acceso a la cultura, promoviendo el conocimiento que estos recintos guardan y difunden.

La medida de la gratuidad se implementó en el contexto de la reforma educacional impulsada por el Ministerio de Educación, entidad de la cual depende Dibam. En el contexto de una reforma que busca el acceso a una educación gratuita y de calidad para todos y todas.

Los museos Dibam reafirman así su carácter educativo, siendo espacios dedicados al conocimiento, a la memoria y la identidad, situándose como centros de educación no formal que pueden ser una alternativa de actividad familiar.

La gratuidad sirve de refuerzo para que todas las personas que lo deseen, puedan ingresar a los museos estatales y al mismo tiempo sirve como una invitación a participar de la cultura y patrimonio del país.

Se disminuyen con ello las barreras condicionadas por las desigualdades económicas de nuestro país. En este sentido, la gratuidad es una medida simbólicamente eficaz y una señal que refuerza la necesidad de que los museos generen estrategias que promuevan el acceso y orienten su oferta a la ciudadanía.

Entre marzo de 2015 y febrero de 2016

Desde que se implementó la gratuidad en los museos Dibam, el público aumentó en un 18%, de 2.017.550 visitas a 2.379.068. Esto significa que ingresaron 361.518 personas más.

Si bien la gratuidad configura nuevos públicos para los museos, hay que ser claros ya que esto no ocurre de forma inmediata o automática. Este tipo de medidas deben evaluarse seriamente en un mediano y largo plazo.

Hoy disponemos de información cuantitativa -cantidad de visitantes- sobre el público de museos; pero en el contexto de la gratuidad, se hace necesario conocer los intereses y motivaciones de las personas que asisten, así como su caracterización socioeconómica.

Para esto, se trabaja en el diseño de una encuesta nacional de públicos de museos, que permita conocer este tipo de características, de manera de dar cuenta más efectiva de los efectos de la gratuidad.

Los museos Dibam han casi duplicado su cantidad de visitas entre 2010 y 2015.

Los meses en los que los museos Dibam reciben más visitas son febrero (vacaciones), mayo (mes del patrimonio), julio (vacaciones) y octubre (escolares).

Mejor relación con la comunidad

A un año de la gratuidad, los trabajadores de museos reconocen que la gratuidad habría influido en una mejor relación entre el museo y la comunidad:

"Se percibe un ambiente más distendido y cercano entre los funcionarios con responsabilidad de atender a los visitantes", comentan en el Museo de Histórico Presidente Gabriel González Videla.

"Se percibe un mayor acercamiento de la población a los espacios culturales, el museo ahora es visto como un lugar abierto, sin valores monetarios que condicionen su ingreso. El público ha aprendido a valorar más y mejor este espacio cultural, sintiéndolo más propio y accesible", aseguran en el Museo de Arte y Artesanía de Linares.

Y agregan "el espacio de museo ha dejado de ser lugar para algunos, pasando a ser un espacio de todos: de estudiantes, adultos mayores, grupos urbanos de menores ingresos; de esta forma el espacio museístico sirve para fortalecer la mirada que se tiene del patrimonio cultural y por ende de una ciudad que busca su propia identidad".

En el Museo Regional de la Araucanía reflexionan: "Un aspecto no cuantificable y que no se asocia necesariamente con el aumento de público, es el cambio en la percepción del museo en cuanto a su rol público. La imagen del museo al ser gratuito, que cambiado para mejor".

El aumento de visitas

En el Museo Histórico Presidente Gabriel González Videla de La Serena, se registró un notorio aumento de visitas, observándose un 48% más que en el año 2014.

En el Museo de Arte y Artesanía de Linares fue considerable el aumento de visitantes entre enero y febrero del 2016, comparándolo con los mismos meses en 2015. De 1.841 personas, pasaron a 3.612, casi un100% más.

En el Museo Regional de Ancud, la cifra de usuarios registró un alza del247%, durante los primeros meses del año 2016. Lo que se atribuye, entre otras causas,a que Chiloé fue un destino turístico de moda este verano y a la gratuidad del museo.

En el Museo de Sitio Castillo de Niebla, el promedio combinado de enero y febrero de 2016 registró un total de 181.000 visitas, lo que significa un aumento del145% en relación al mismo periodo de 2015.

Ángel Cabeza, Director Dibam: "La gratuidad es solo el primer paso"

- ¿Cuál es la trascendencia que tiene la medida de eliminar el cobro en la entrada de los museos Dibam?

Director de la Dibam, Ángel Cabeza.
Director de la Dibam, Ángel Cabeza.
- Tal como hemos señalado desde el anuncio de esta medida, se trata de una decisión de política pública que viene a colaborar con la eliminación de barreras de acceso a la oferta cultural. Esta medida se hace cargo de una de estas barreras, que es el pago de entrada. Tenemos conciencia de que existen otras que se deben ir asumiendo de forma paulatina.

Pero claramente esta gratuidad es un eslabón dentro de una cadena de acciones que se han venido tomando para motivar, acercar y cautivar a más personas. Es por esto que cada día debemos seguir trabajando para mejorar la oferta y gestión de los museos.

Con la gratuidad esperamos que se produzcan cambios en el comportamiento de nuestros usuarios, estableciéndose relaciones de uso y contacto más diversas y dinámicas. De la mano de lo anterior esperamos que se genere un aumento del número de personas a la vez que se amplíe el perfil de quienes nos visitan.

Los verdaderos resultados de esta medida los podremos evaluar en un mediano y largo plazo, pero ya la entendemos como una medida exitosa, desde el momento en que se elimina una barrera de acceso que afectaba fundamentalmente a los sectores más carenciados de nuestra sociedad".

- ¿Cuánto aporta esta política como modelo para otras instituciones culturales del país?

- El tema de la gratuidad es complejo y claramente no es transferible de manera simple a áreas o instituciones que tengan distintas realidades, estructuras y fines.

Uno de los factores que nos ayudó a convencernos de asumir esta medida es el hecho de que los museos Dibam son estatales y cuentan con un financiamiento permanente asignado por ley de presupuesto. En otras palabras, nuestros museos son financiados con el aporte de todos los chilenos que pagan impuestos.

Por lo tanto, que el Estado asegure que al menos una parte de la oferta de museos - los museos Dibam corresponden al 10% de los museos que hoy funcionan en Chile - no tenga como barrera de acceso el pago de una entrada, parece razonable y coherente como política pública.

Es importante señalar que no se puede demonizar el cobro y santificar la gratuidad, igual que en muchas otras áreas, es saludable que ambos sistemas existan y convivan estructurando una oferta amplia. Pero también es importante no caer en la evaluación prejuiciada de que la calidad está solamente en aquello que se paga.

Entonces el tema es cómo avanzamos en mejorar la calidad de la oferta de los museos, sean estos pagos o gratuitos.

- ¿Cuál sería el paso siguiente en este esfuerzo continuo por democratizar el acceso a la cultura?

- Tal como señalé antes democratizar el acceso a la cultura es un proceso complejo que tomará tiempo. Ya hemos dado un primer paso al implementar la gratuidad, sin embargo debemos seguir trabajando en disminuir otras brechas como las educacionales, territoriales o sociales, entre otras.

Democratizar el acceso y el uso de los museos requiere de , de vocación y gestión, así como externos, asociados a otros procesos sociales. Pero para que estos esfuerzos tengan sentido, es primordial que los museos se hagan cargo de su rol social y se abran de verdad a un trabajo permanente y cercano con las personas.

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